El árbol del orgullo
Al llegar la primavera, todos los árboles dieron hojas frondosas y verdes, menos este que por haberse comido los pavos reales, dio plumas azules y estrelladas, al instante que el ermitaño vio esto, se dio cuenta de lo que el árbol había hecho, por esa razón, se le desterró de la tierra de los árboles andantes, por consiguiente, nunca nadie ha vuelto a ver a los árboles caminar por la selva y este árbol por desobediente tuvo que vivir toda su vida aislado de los demás árboles y siendo el foco de todas las burlas de los animales que por allí pasaban.
No hay comentarios:
Publicar un comentario